No hago canciones para distraer sin más. Las hago para abrir preguntas, incomodar cuando hace falta y recordar que la música también puede ser una forma de estar despierto.
Desde Canarias, construyo mi música con palabra, identidad y conciencia. Hablo de territorio, comunidad, memoria, lucha social y transformación personal. No busco sonar correcto: busco sonar verdadero.
Para mí, una canción no termina cuando acaba el beat. Una canción puede acompañarte, removerte, hacerte pensar o empujarte a mirar algo que estabas evitando.
Uso el Hip Hop como una herramienta de expresión, pero también como una forma de memoria, de identidad y de comunidad. Porque hay cosas que no caben en un discurso, pero sí en un verso.
Mis canciones hablan desde lo vivido, desde los márgenes, desde las Islas y desde una búsqueda constante: entender quién soy, de dónde vengo y qué puedo aportar con mi voz.